Anna, testimonio de una ovodonación

A menudo nos pedís poder hablar con otras mujeres que han sido madres gracias a los óvulos de una donante. Por ello, creemos que es de gran ayuda poder publicar hoy el escrito que nos ha hecho llegar  Anna, su testimonio sobre ovodonación.

Tras haberse enfrentado a todos sus miedos y comprendido que la donación de óvulos era la clave para alcanzar su meta, Anna entendió que ser madre era más importante que la circunstancia del tratamiento.

Antes, como muchas otras mujeres, pasó por varios intentos de fecundación in vitro, hasta que decidió hacer un parón, para recuperarse, tanto física como mentalmente. La acupuntura fue una de las herramientas que le ayudó a encontrar el equilibrio para hacer un último intento hacia el embarazo. “Antes de iniciarme en la acupuntura, no creía en la medicina alternativa y dudaba que me fuese a ayudar, yo soy muy racional”, cuenta Anna, pero sí le ayudó.

Llegó a CRA Barcelona, tras tres intentos fallidos de FIV con sus óvulos en otro centro de fertilidad. Con 44 años, en la primera visita y tras analizar su caso, el Dr. Herrero fue muy claro: la ovodonación era el tratamiento que tenia mayor probabilidad de éxito.

Anna explica que apostó por CRA Barcelona en la Clínica Sagrada Familia, “por el trato humano que percibí y por las ventajas que me ofrecieron: 1a visita gratuita, financiación a 1 año sin interés, un descuento por ser madre soltera, poder hacer una mini FIV con 4 óvulos frescos de donante, así como dejar que mi acupuntora me asistiese durante la transferencia de los embriones”.

La acupuntura le ayudó a reequilibrarse emocionalmente y lograr la relajación necesaria para preparar bien su endometrio.

Se encuentra en su quinto mes de embarazo y tiene unas terribles ganas de ver la carita de su bebé.

El testimonio de Anna

“Tras algunos intentos y mucha incertidumbre, me he quedado embarazada. Estoy muuuuuuy contenta y quiero compartir mi experiencia.

Todo empezó en el 2016, cuando yo y mi ex pareja decidimos ir a una clínica de fertilidad porque no nos quedábamos embarazados. Tras el verano y unas vacaciones muy bonitas, en septiembre del 2016 fuimos a la clínica para recoger los resultados del estudio de fertilidad que habíamos hecho.
La sorpresa fue que por mi edad, era absurdo realizar una inseminación artificial y nos recomendaron una FIV. Nos dieron la posibilidad de una FIV con mis óvulos, una ovodonación y adopción de embriones… Salimos muy agobiados con tanta información, documentación y presupuestos, sin saber muy bien qué hacer ni por donde continuar.
Unos meses más tarde, finalizó nuestra relación y decidí continuar el proyecto sola porque siempre había querido ser madre. Creo que las parejas van y vienen, pero los hijos no… y desgraciadamente llega un día en que ya es demasiado tarde para ser madre.
Al cabo de 8 meses, decidí volver a la clínica para iniciar toda sola una FIV con mis propios óvulos. Tenia tan solo un 10% de posibilidades, pero aún así decidí probarlo. Para mi, como para muchas mujeres, la ovodonación era el último camino hacia la maternidad.
Así que decidí hacer una fecundación in vitro con mis propios óvulos antes de pasar a otras opciones.

Las parejas van y vienen, pero llega un día en que ya es demasiado tarde para ser madre.

Desafortunadamente la FIV no funcionó. Al cabo de unos meses repetí, con una transferencia de los embriones congelados. Tampoco dio resultado. Esperé un mes y medio, realicé una tercera FIV y tampoco fue bien.
¡ La decepción fue tan bestia !
Estaba triste, perdida, decepcionada… porque me había gastado mucho dinero, que para un único sueldo implica un gran esfuerzo económico y no me había quedado embarazada.
Estaba tan mal, que decidí tomarme un tiempo de descanso, para recuperarme. Hice un parón en ese proyecto vital.

Parar, para volver a empezar

Durante ese año me cuidé muchísimo. De hecho, siempre lo he hecho. Pero estaba tan desgastada, y me había hormonado tanto, que necesitaba re situarme, descansar, comer bien, sobretodo alimentos con mucha Omega 3 como pescado azul, frutos secos, aguacate, i complementos vitamínicos de acido fólico. También hice mucho deporte, i sobretodo me recuperé emocionalmente. Aprendí a vivir el presente, valorando todo aquello que tenia, sin pensar tanto en el vacío de lo que me faltaba.
Me inicié en el mundo de la acupuntura. Nunca antes la había hecho, soy tan racional que no creía en ello. Pero la verdad es que me ha ido muy bien, estoy muy contenta.
En enero del 2018 decidí volver a hacer otro tratamiento, y tenia claro que seria el último. No tenia más dinero para una segunda FIV y no quería obsesionarme con el deseo de una maternidad difícil de conseguir.

Un último intento: sí a la ovodonación

La decisión estaba tomada: haría un último intento y si no tenia suerte, empezaría a prepararme para cerrar ese capítulo y renunciar a ese proyecto vital.
Necesitaba cambiar de aires, y me informé sobre otros centros de reproducción asistida. Tras muchas primeras visitas, aposté por CRA Barcelona en la Clínica Sagrada Familia, por el trato humano que percibí y por las ventajas que me ofrecieron: 1a visita gratuita, financiación a 1 año sin interés, un descuento por ser socia de Madres Solteras por Elección, poder hacer una mini FIV con 4 óvulos frescos de donante, así como dejar que mi acupuntora me asistiese durante la transferencia de los embriones.
Y finalmente…. ¡ me quedé embarazada !
En el primer y único intento que he hecho en CRA Barcelona, y me he quedado embarazada.
Si no tienes pareja o necesitas óvulos de donante, pero quieres ser madre, te animo a que lo hagas. Lo más importante es tu felicidad.
Un enorme agradecimiento al Dr. Herrero y a su equipo, por hacer hecho posible mi sueño.”

¿Necesitas ayuda?

¿Cuando te llamamos?

Tratamiento:

Quiero:

He leído y acepto las Condiciones de uso
Doy mi consentimiento para que Centre de Reproducció Asistida SL pueda remitirme comunicaciones comerciales